jueves, 14 de marzo de 2013

En la presencia de la luz

                                                          Wirikuta Tierra mágica (foto del Universal)





Para nacer del todo, he tenido que  morir en otros muertos
ver surgir a la palabra escrita, y aprender a subsistir con ella
para crecer, de igual forma he aprendido a leer versos primero
después letanías, odas, canciones mágicas, conjuros y poemas
en que los brujos escriben sus recetas y esconden sus secretos.

He tenido que ahuyentar a los espíritus del ruido, pelear con ellos
ignorarlos después cuando he podido superar el egoísmo.
hay muchos lugares en que la sombra nos confunde
sitios opacos del poder dormido  y vampiros vivos.

En este recinto de paz, altar en que las letras confabulan
al amor, al misterio, a la luz, a la nada y al silencio,
los fantasmas del ayer son los aliados con sus cantos
seres de luz que iniciaron el trabajo humildemente
al saber que solo la metáfora inventada era parte del intento.

En este sitio de poder en que las letras son las sonajas del silencio
se reconstruye el intento nuevamente con esa forma misteriosa
y mágica que ayuda a encontrar significados nuevos
espejos que el azoque de los versos va puliendo, y en momentos
purifica con el fuego de la rima, el ritmo incesante del canto,
las palabras que el poder pone en boca del brujo.

No es el verso del amor que con amor convoca solamente
ni el verso burdo del aprendiz de brujo hay que ignorarlo
no hay que borrar a quien provoca malestar en el silencio
el malestar se muere solamente en el vacío, el hoyo negro.

El destino se bifurca en dos caminos que solitarios hablan
Uno es el canto de la magia fusionada haciendo el amor
con las estrellas en este lado de la bóveda celeste
cuando el venado descifraba el universo en las montañas
y el camino recorrido hacia un lado de la luna era el destino.

Otro camino es el terrible mundo de la nada como meta del rama
con sonajas fabricadas con palabras, sin semántica de magia
rezos que no convocan al espíritu ni a la madre universal
música que ensueña como el ensoñador acecha en el silencio.

Repetición de sonidos que construyen universos y galaxias
se viaja en ellos por instantes para alcanzar el viaje del nirvana
estado sin conciencia para los que llegan a ser santos
respuestas de la otra parte del mundo para crear la rima.


Flores de loto que se dibujan en el estanque de la vida
filosofía del cerezo y de los cuadros del viento
defensa incorrompible de los cambios milenarios del espíritu
encarnación de avatares en la frase repetida llamada mantra.

Y entre estos dos bordes del vacío en medio de infinitos
la lucha encarnizada de los hombres entre dos fuerzas
la defensa implacable de la mentira repetida como una vomitada
la alegoría como herramienta de la retórica de la vieja escuela

La escuela encubierta del sofisma como instrumento del poder
la explicación del paraíso para la entrada a unos cuantos
las santas cofradías encerradas en la máscara de la muerte
el pecado como destino y existencia del mundo.

La historia deformada de la muerte como camino al paraíso
el baluarte defendido de símbolos no comprendidos
y el reclamo de la sangre con el discurso del miedo
parapeto de lo que ellos llaman amor universal

Con ese amor mutila almas, y deforman el espíritu del niño
que  en el mejor de los casos muere de hambre,
es el poder mal entendido que la iglesia ha solapado
la sinagoga defendida con su mística y no obstante matado
Es la violenta defensa corrompida de los que no tiene tierra
y en la parte menguante de la luna cifran cielos de manjares
mujeres para el placer y mientras tanto en esa defensa de la muerte
el terror inflingido en inocentes e inconcientes han encontrado.


Dentro del triángulo de los que han hecho un campo de batalla
en el planeta Tierra nace un discurso entre los griegos que
después los romanos consolidan y nuevamente la escolástica
reclama como origen de todas las ciencias el divino derecho
de las cosas.

Llegan los ismos para comenzar la lucha y estos pierden nuevamente.

La poesía,
como símbolo del mantra,
de  la vida diferente,
La comunión con el Dios sin penitencias
El regalo del espíritu para los hombres
El espacio de la creación reinterpretada
La búsqueda de la otra parte del alma
La forma del instante
El mensaje encubierto del infinito
La esencia misma del silencio
El atisbo del borde en el vacío
La que bautiza nombres en el universo
La inexplicable conexión con el otro ser
Que no es lo mismo sino la nada
La puta y bendita soledad sin nombre
La que en el canto del chaman
El mantra del monje tibetano
La que fue elaborada con el ritmo de los pulsares
Y la explosión del hidrógeno
El conjuro del brujo para saltar hacia el vacío
El om tantas veces repetido en el trance de dios
La reencarnación mil veces transformada
El canto alrededor del fuego
El canto épico
La sonata
El canto gregoriano
Los cantos paganos de los celtas
Los tambores buscando la metáfora
Y anunciando la llegada de los blancos
Los cantos de la tristeza encadenada
La que no encierran
La que libera pueblos por medio de un poema,

La poesía, esa forma incoherente con su millón de signos
Como sucesión del número dos en un tablero de ajedrez
La exclamación de encontrar el electrón en dos partes diferentes
La contemplación de un edificio con poesía dibujado
O la danza de Bali, de los cisnes, de una pareja enamorada
La que canta al amor, a la tristeza,
La bucólica
La hierofántica
Pindárica
Homérica
La romántica
La metafísica
La que rima en líneas salteadas
Y se escribe en cuartetos
Y tercetos
En octavas reales
La que rompe con las reglas después del romance
Y nuevamente es modernista
La que critica todo y
Según Paz es la modernidad
La poesía que tiene reglas
Pero que invita a romperlas
La que está en la música
La que se esconde entre las piedras
La  de versos cortos
La de verso largos
La concreta
La  salmantina
La satírica
La que consagró Quevedo y Góngora
Las redondillas
Las coplas
La popular y la lírica
La sicodélica
La octosílaba
La dodecasílaba
Los epigramas
Los acrósticos y los versos malditos
La perseguida
La despreciada
La que no es poesía:

Es la que nos salva en esta  profunda soledad del alma.



1 comentario:

  1. Intenso ... Conducente a amar la poesía sin análisis, sin prejuicios, sin etiquetas. Bello, Moyeto. Muy bello.

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