miércoles, 30 de octubre de 2013

Travesía






                                                      El beso Gustav Kling



En este larga travesía de  vida
el tiempo es una condición sin métrica
el instante que no puede ser medido
entre la distancia que separa la pregunta
de su propia respuesta y el abismo
entre tus labios y los míos.

Entonces el instante
es como un largo poema dividido
en las regiones de la espera,
o en su defecto un beso,
quien define el calendario
de todos estos pedazos momentos
que suceden en este paradero
que llamamos día y en su conjunto,
es agrupada en estaciones sin destino,
en  otoños sin verano o  primavera.

Es en esta larga expiación sin colisiones
que cada palabra inmersa en el poema,
es decir, en el discurso de la espera
se transforma en sangre y verbo
encarnado entre los huesos,
por la vida que se mira en tu mirada,
como un río de oraciones
manto nocturno, relicario,
en el misterio de tu vientre,
tus senos, jarrón y lecho
manantiales por  tu espalda
pudor, amanecer de ti,
amanecer desde tu boca,
mi sed,
el punto muerto entre los labios,
el beso transformado en  pájaro,
en soledad y  en templo,
en corazón sin esqueleto,
en  catedral, en  lunas,
en el espejo, en  su reflejo
y en el deseo que nuevamente
evangeliza tus  silencios.

domingo, 20 de octubre de 2013

Letanía



                                                                    Leticia Herrera






“Tu boca, murmullo de pájaros”

Desde el borde  de tus labios hasta ese mar profundo y gris
que separa mis anhelos del  palpitar de otoños en tu pecho
e irremediablemente recuerda ese andar  a ciegas por el tiempo
con  un ritual de ausentes rezos entre callados pensamientos,
 
Desde el punto final de la frase que se transformó en pájaro
y anidó de sentimientos a otros pájaros en esa boca nuestra,

hay un temblor de palabras y crepúsculo de  lunas susurrantes,
los cuatro movimientos de una sinfonía de espejos y silencios,
las  calzadas recorridas por los  constantes besos del intento,
el relato en las hojas en blanco de un libro sin capítulos finales,
un corazón estacionado en el crucero de sanguíneas soledades,
el intermedio en un discurso  de gramática y verbos en presente.
 Un reclamo en murmullo de labios por nuestras alejadas bocas.


viernes, 18 de octubre de 2013

Luciana III








Ong Namo

"Oh my Beloved, Kindness of the heart, Breath of Life, I bow to you

Divine Teacher, Beloved Friend, I bow to you again and again

Lotus sitting on the water, beyond time and space, this is your way, this is your Grace..."



En esta habitación que comparto
con todos y con nadie,
recorro los pasillos
de la nada y el silencio,
binomio recurrente,
la flor de loto,  el crisantemo.

En la profundidad de la dupla
que gira por el  borde de mis sueños
y mis batallas personales…
mirra y copal,
escarbo en sus mensajes
para encontrar su rostro
entre neblinas el sonido
que me recuerda un padre
que fluye callado por mis venas,
que me recuerda mi  retrato
en esta galería de nombres
y pronombres que alimentan
el dulce despertar del pájaro.

A través del divino pentagrama
se encuentra mi respuesta
y en la cara descubierta
de la  luna en crecimiento,
en su reflejo mágico  me baño
de todos los significados del verbo.

La vida me empujó a un camino
que recorro al ritmo de tus pasos,
ellos me indican ese punto final
donde tengo que decirte adiós,
caminamos juntos, tomados de la  mano
para alcanzar   esa  estación
de Otoño y primavera
que primorosamente bordan
la ecuación que resuelve tu presente
de gaviotas y de flores.

Dentro de mí, el binomio,
el acertijo de nuestros corazones,
tu respuesta
y en  los resplandores del silencio
un ser alado te llevará al recinto
que tiene labrado  tu discurso,
llevarás en tu costado amor
y su contraparte racional de olvidos
y tiempos sin respuestas,
bajo su manto,  luz  y  sombra
que sabrás resolver que son espejos
cuando desnuda los confrontes
y emprendas el trayecto,
la verdadera razón de tu destino
por este paréntesis de tiempo
que se llama vida.

jueves, 17 de octubre de 2013

Colapso



                                                 La búsqueda Leticia Herrera







Yo vivo aquí

el tiempo me gravita

en este mundo solitario

una parte de mi

se difracta


me habitan los espejos

mar dormido


laberinto de silencios

alrededor de mi esqueleto

sensaciones desconocidas

lo que soy y lo que no soy

filamentos comunicantes

murmullos sanguíneos

por mi cuerpo

explosión de palabras

colapsan mi universo.