miércoles, 23 de diciembre de 2020

La lista

 

 

 

Del Hombre martillo Andrei Tarkovsky

  A la memoria de mis hermanos Manuel, Joselito y Rocío

Quise escribir una lista de cosas que necesitaba y de repente me acordé de que habías partido sin decir adiós, casi sin ruido. Fue tan callada tu partida que nunca supe que te habías ido.

Me peleaba con una lista de cosas por hacer por estos días, era quizás mi parapeto, una forma de no saberme entre los vivos ni contarme entre los muertos. Una forma de olvidar y escapar de esas dos caras que tiene la existencia.

De vez en cuando (casi a diario), esa otra lista se fue acumulando, pases de lista por el mundo que sí tenían nombres y una lista de cosas por no estar en el canto de esa moneda, al menos no así, tan de repente, sin despedidas ni partidas, no así, entre silencios no deseados o ruidos de la nada.

Te vi partir después de que ya te habías marchado mientras escribía una lista de cosas por hacer y a veces tenías rostro, en otras ocasiones un pasado que se había borrado entre mis noches.

No sé cuando me daré cuenta de que ya no estás, que muchos y todos y nadie, que ya no están   “nunca jamás”…

Comencé a escribir una lista para no olvidarte y empecé a recordar tu nombre para no olvidarme y saber que algún día habré partido sin ser uno con el silencio de esta niebla en la mañana, ni una lista de cosas por hacer o por comprar, y no comenzaré a escribir tu nombre para (poder) escapar de esta soledad sin soledades, sin ausencias.

Comienzo a escribir tu nombre para recordarnos que el Tu y el Yo, el Nosotros, siempre fue el canto de una moneda donde, en ambas caras estábamos a veces ausentes de todos los silencios, pero siempre ahí en ese compartimento que nos hace diferentes, y así tendré que comenzar pronunciando y recordando tus presencias y pronunciando tus silencios con tu nombre; serás Manuel, Rocío, Joselito, José Adán, Francisco, Tabaré, Miguel Ángel, Maricarmen, Luis lobato y millones de silencios que tienen un nombre y tuvieron una historia conmigo a veces o en el otro lado del mundo, pasando la calle o en otro continente diferente, pero en esta lista solo habrá nombres de personas y  no cosas por hacer, solo nombres por vivir, de ellos y los ellos de ellos y los ellos de ellos de los ellos que son de ellos y otros ellos más hasta sentirnos muertos y sabernos vivos y morir con ellos  y vivir por ellos.

5 comentarios:

  1. Habla el corazón y, cuando éste habla, los silencios que provocan sus palabras son reveladores. Vida y muerte dándose la mano en una constante, ojalá que eterna permanencia. Me encantó leerte. Hay en el alma de este escrito una poesía que se refleja a través de la luz que el alma sensible dispensa. Gracias, amigo.

    Un abrazo.

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    1. Gracias a ti querido amigo, por tu lectura y comentario y tu presencia en este espacio con mis letras, Un abrazo navideño

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  2. Gracias Cheto por la luz, por el prodigio de estra aquí, por el privilegio de sentirnos vivos, en eterno tránsito hacia otros universos, otros mundos que nos rodean y que habitan en nosotros mismos , universos donde partieron ellos, los que se fueron y marcharon, pero siguen aquí, viviendo y muriendo con nosotros todos...

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  3. Gracias por incluir a mi inolvidable hermano, nuestri inolvidable Tabaré!

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