sábado, 1 de febrero de 2014

If it was… (el intento)



Te vi en una mañana azul sobre tu cuerpo
un contrastante negro con tu mirar marino
y ese color indefinido en tu sonrisa
que provocó nuevos colores en el día,
era un cuadro normal de calendario
donde sobresalías de las hojas pálidas
como árbol de aniversario a mitad del año.




Tenías piernas de gacela y uniforme de ángel,
busqué la forma de volar contigo sin paracaídas.
Era el momento de la palabra y la taza de café,
fluimos en tranvías de una ciudad imaginaria
que nos inventaba con sorbos y silencios
sumergidos entre versos al azar y precipicios
para que una mujer sin alas en su esqueleto
aprendiera a navegar en el dorso de la noche

Intercambiamos historias de rutinas incómodas
y desempolvamos nuestros sueños olvidados
con tijeras para cortar acentos e hilos invisibles,
lápices y cajas de papel blanco para guardar ideas,
una lágrima, un silencio, un libro roto y Tu,
e inventamos un diferente rincón con la poesía
en que partiríamos sin prisa a un lugar sin tiempo.

Todos los días pintábamos cuadros de duendes
y golondrinas que nos esperaban en el campanario

Aprendimos a nadar sin salvavidas
y conjurábamos la oración para hechizar
los diferentes tus, los diferentes nosotros,
alrededor de la mesa como nuestro oráculo.

Siempre nos esperaban con impaciencia los pájaros.

Nos iniciamos en el rito mágico del verbo,
construimos un caleidoscopio con las mañanas
un poco de agua y tu sonrisa para macerarla
y contemplamos el verso demolido con cristales,
éramos peces viendo pasar a un mundo ajeno
y nosotros respirábamos comas y pronombres
en ese espacio de nadie entre los dos labios,
ese punto medio entre lo abstracto y un beso
que no queríamos definir con las palabras.

Aprendiste a contar sílabas en lugar de números
y a descifrar el mapa de abecedarios australes.
Te cedí el báculo que los pájaros me confiaron
(me sabía indefenso con él entre tus manos).

Volé contigo a esa tierra de palabras húmedas
con una porción de espejos innombrables
donde nosotros mismos nos perderíamos
al iniciar el rito con los huesos de la luna
y así ahuyentar a los espectros acechantes
escondidos en nuestras historias excluyentes.

Me tomarías de la mano para saltar al vacío
donde inventaríamos un lenguaje sin recursos...

Pero nos dio miedo,
el intento se alejó de ambos
y nos confrontó al otro lado del cristal.
Pasó todo demasiado rápido
se fue sin despedirnos.

Nos alejamos para salvarnos.

MHG 2014


5 comentarios:

  1. ... Y volvió al medio día la tarde y el expresso doble cortado...

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    1. me gusta que llegue una hora del día a otra diferente... y que mejor con un expresso

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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