martes, 19 de noviembre de 2013

Tus palabras



                                                 Signos de mujer Angeles Charlyne


Voy guardando mis palabras
con incienso aroma sándalo, ...Mar



I

Tus palabras me buscan,
me encuentran, me acarician
y en algunas ocasiones
se detienen en mi alma
casi siempre me cobijan
en las noches de fría soledad
me visten, me bañan
y juegan en momentos al rito del amor,
una respuesta de dulces oraciones,
ángeles en guardia
protegen pensamientos
emisoras de eventos celestiales
en la ausencia de los cuerpos
y el rito de una muerte
presagiando el nacimiento.

Y es que tus palabras
son sándalo y copal
sacerdotisas del ritual
que me dan la bienvenida.
Anfitrionas en el lecho de tus senos
has grabado en tu torso el trino de los pájaros,
el discurso de una gaviota sin fronteras
que me invita al banquete
de las viandas de la vida
a soñar con el ángel de la brisa
y deslizarme en los plácidos misterios de tus viñas.
II

Me regalas el embrujo nuevamente
con tu miel me cierras las heridas
de esos días de sentirme abandonado
encadenado, preso,
entre tus labios color beso
hay un árbol frondoso
el tronco se sostiene en sus raíces
las ramas zarandean nuestros deseos
y los pájaros se posan en cada movimiento;
es un sueño
y entonces sueño que te beso
con el agua de mar enredadera
por tus pies y por tus piernas
y es un beso de complejos retrocesos
pleamar en el proceso encantado de tus aves
es entonces que te amo
y descifro el manuscrito 
que escribiste por tu cuerpo
y me lleno de palabras  
por tus poros
y tus senos son palabras,
tus caderas oraciones,
frase tu espalda me provoca
y hermosa metáfora tu boca
que en un cerrar de ojos color tarde
se devora mis mañanas
con paréntesis, comas y suspiros;
beberte toda
saciar mi sed de vagabundo de las letras
 sin cadenas,
solo nosotros,
beber cada una de ellas,
las que dibujan nuestras ansias
llenándonos de ambos,
sentir que somos parte 
de una misma melodía.


Soy  navegante en el océano de tu cuerpo,
de tus ríos subcutáneos
profundos como un pájaro,
ahogados en un grito transformado
en  verbo y agua,
trashumante de nosotros mismos.

III

Dentro de ti llueve
canto de amor,
pasión transformada en el silencio
de tu cuerpo humedecido;
me hacen el amor todas tus frases
una por una tus palabras,
leo en el cuaderno de tu piel
dulce compañera
con una claridad de luna llena
y me sumerjo sin miedo en su misterio.

Apasionado, inmóvil,
verbo suspendido
en la calma relativa de tu tiempo
el tiempo sin freno de nosotros
al ser ambos del otro,
fusionarse entre las piernas del contrario
entrelazar nuestros ombligos
y todos nuestros órganos
al único cordón de la esperanza
en un viaje de intenso amor
por nuestros cuerpos
desdoblar nuestras almas de nosotros
en el éxtasis sin tiempo,
del viaje sin espacio
ni motores,

en una travesía de la nada
por todas tus palabras
que en este momento ya no existen
ni los nombres que dibujan nuestros nombres,
ni las historias que dibujan las mentiras;
solo nosotros sin ser nosotros mismos
nos perdemos a través de tus palabras
nuestras palabras
y en las palabras nos quedamos
y en un lecho de palabras que salen de tu boca, 
por todas las partes mas profundas de tu cuerpo
hacemos el amor en ellas
nos mojamos de ellas
nos sentimos como parte indivisible del espejo
al reflejarnos en  lo otro,
la otra parte que nos hace falta
el tu y el yo sin nombres,
solos nosotros sin estar entre nosotros
nos van desnudando lentamente
y entre ellas penetrar con tus palabras
a toda tu sin ser tu ni nosotros.

Entonces vaciamos en el otro
los secretos nuevamente
con la sabia de la vida 
y  de la muerte
para que la nada sin tiempo 
nos proteja.

MHG 2010

lunes, 18 de noviembre de 2013

Máscara de obsidiana

                                                   Imagen tomada de la red




Como una respuesta de los callados lamentos de la noche y  su discurso  despeñado por las sombras, se develará el misterio  refugiado en la obsidiana y sus reflejos solitarios en la dialéctica del sueño. Y se rebelará la espera, la tan ansiada caminata por los astros, por los cristales celosos del encuentro, la constelación de alcatraces y su aroma que ocultaba tu expectante mirada. 

Nos cruzamos en una vereda circundante de las malaquitas pintadas con las señales del final consumado de mi búsqueda.

Estabas ahí, sin nombre ni pasado, sin gramáticas sobre tu piel que pudieran señalar la ortografía en la historia de tus días, antes de que fuéramos bañados por esa cascada de imágenes sin rostro con  los líquidos acordes de una sinfonía, en un armonizado compás de soledades que se mezclaban con el sonido de la espera.

Cruzamos el Aqueronte y le robamos a la muerte su secreto para volver a nacer en otras multitudes de silencios. Desenterramos los espejos que escondían la palabra en medio de la soledad que nos despedía con un ramillete de tenues lilas que se posaban sobre tus labios, con una lluvia de esperanzas rojas, como si el humo dibujara la orilla, el contorno en nuestros cuerpos después del enardecido fuego que se ahogaba en el grito despeñado en la profundidad de nuestras voces.

Nació el dialogo entre las palabras sin que los dos las pronunciáramos, por ese lugar donde la nada era soberana. Entre susurros fueron desprendidas como pájaros al vuelo, guisantes de colores divididos por las franjas de la noche entre la luna y sus sollozos, agazapadas por una resonancia diferente, mientras las piedras, esas enormes arquitecturas de los símbolos, con frases monolíticas  tejían  el tiempo en los costados  de un vasto universo detenido con otro silencio en nuestros labios.

Nos cobijamos de ese feroz sentimiento  que nos conducía al encuentro  sin mascaras, con el azul de atardeceres mágicos que dibujaba el horizonte, el destino reflejado por tus ojos.

Palabra






"Si las palabras son máscaras, 
¿qué hay detrás de ellas?" Octavio Paz


Yo te venero y te trasgredo, Palabra.
te soy fiel pero mancillo tu cuerpo
y rasgo tu ropaje.

Contigo, desnudos,
en plena comunión,
soy un pájaro y su alimento.

Soy las alas y el gusano.
Contigo me transformo
y en otras realidades vuelo.

Me transportas hacia ese recinto mágico:
Un baile de máscaras sin rostros
(que es la Poesía).
Me desdoblo y en el rito más oscuro
la luz encuentro.

Y entonces todo se acomoda
en este perfecto caos de la existencia.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Verbo (dos poemas)




I
Tu cuerpo es verbo
que dinamiza mis silencios.

En él se borran mis soledades
y me hace  palabra,

mar que baña callados sentimientos
Sobre tu espalda,
Geometrías que se deslizan
en cascada y moja mis sentidos.

Cuando te miro se me olvida el mundo,
solo tu cuerpo existe,
se enreda en mis palabras
y  genera el poema,

II

Soy como el presidiario
el espera su libertad,
yo espero verte,
mientras tanto estoy preso
por tu ausencia
ella es mi carcelera,
tu,  
mis deseos de vivir.
Un rosario de verbos solitarios,
invocación de pensamientos
coinciden con la espera.
Y cuando me dices vida,
mi vida,
Una lluvia de silencios
ilumina mi celda.
En la oración se quiebra la palabra.