sábado, 6 de octubre de 2012

Recuento


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A tantos años de consciencia en este intento
Que el cosmos me define en una plaza
Tres culturas
Tres astros
Tres verdades
encima del sagrado templo de los tiempos,
solo hay una rabia contenida en estos sueños.




En esta insondable soledad
que me dejó la Historia
repaso los teoremas aprendidos
en el salón de la esperanza.

Hago un recuento de todos los muertos,
los cambios favorables del destino,
las vidas rescatadas del olvido
y los pasos anónimos del silencio.

En una calle de contrastes coloridos
en medio de las piernas de muchachas
y un algarabía de pelotas y de niños
el poder estaba enfrente de mi casa

reflejado en dos soldados de corbata
3 automóviles y dos choferes
una bandera de mi patria y un hermano de aquél,
que  pudo cambiar la historia y no lo quiso.

En una casa rodeada de problemas
y una adolescencia confundida y pisoteada
ser estudiante de algo no era ganancia
ni ser poeta o arquitecto de la nada.

Antes del grito que se ahogó en la plaza
con todos los misterios y los mitos
en el mismo lugar en que los sabios
leyeron su discurso del vacío,
se preparaba el cambio en mil avisos:

Ideas nuevas como respuestas a una guerra
que devoraba los sueños de sus hijos,
se impusieron poco a poco en la protesta.

Un movimiento que deseaba mas salarios
para aquellos que de las vías del tren
como las vías mismas hacían su vida;
Jaramillo  en la tierra de Zapata
luchando por mejores condiciones en el campo,
fue masacrado  con toda su familia
y Vallejo y Campa encarcelados.

Eran los tiempos en que las Otomíes
ponían tendidos en la banqueta
de las cosas que ellas cosechaban,
nopales y tlacoyos y otras plantas más,
cuando México si bien no se encontraba en la bonanza
tampoco se podía decir que era un país pobre.


Los años en que “La julia”  esa policía de Uruchurtu,
levantaba  los tendidos y también a  “homosexuales y putas”
y como indio ante el mestizo y estos dos al blanco,
no se podía dirigir la “vista” al padre
ni este levantar la voz hacia el Tlatoani.

Sin embargo no era tan represivo “decían”
cuando en otros países del continente
los militares eran gobernantes
con centenas de personas entre rejas
por defender lo abstracto
que las botas hacían de ello mierda concreta,

Para vivir en paz solo era respetar sus reglas,
no alborotar ni hacer revueltas,
pertenecer a una central de obreros
que estaba controlada en el gobierno.

Hablar con un lenguaje propio y correcto
sin decir malas palabras por la tele,
no desnudarse en público y si así fuera,
no  permitir que el vello del sexo se mostrara.

El pelo largo era sinónimo de vago
y a unos “vagos” psicólogos del mundo
por ser greñudos, en Morelia se los cortaron;
ni fumar marihuana ni andar en camiseta,
eso era para soldados rasos y maleantes.

A pesar de que el sistema con esas normas funcionaba
en la sierra de ambas madres: en Huejutla, Guerrero,
Oaxaca y Chiapas, solo tortilla con chile conocían,
se sofocaba con cárcel, armas, cualquier intento de reclamo

y aunque inició en Madera y algunos maestros
fundaron  el MLN (bajo la sombra de Cárdenas)
la guerrilla era solo un punto en este universo.

Había grupos de choque por si las dudas
asemejando al hombre águila y al tigre,
los bautizaron halcones, granaderos
y era la fuerza represiva del sistema.

Eso, la caja idiota y la pobreza,
la parte asumida del futuro
y afortunadamente el tamal y el taco,
la china poblana y el jarabe,
las aguas frescas y el mariachi,
para ellos era símbolo de nuestra esencia.

Que no te dijeran comunista porque apestabas
y la iglesia calladamente lo advertía:
“solo un hogar cristiano y obediente
es lo necesario para hacer patria”.

Afortunadamente otra iglesia se gestaba,
la de los pobres que con Jesús se asociarían
ya que el modelo central del Vaticano
era otra forma de reprimir a  la cultura,
los usos y costumbres de las etnias,
el deseo de ser libres y pelear por sus derechos.

Bajo estas condiciones
y en el seno del amor al arte y a la ciencia
en pleno corazón de México, los miedosos,
los cuidadores de las buenas costumbres,
con violencia querían amordazar el movimiento.

“Son unos locos comunistas”, decía mi padre
“que los encierren por revoltosos”, decían todos
pero el rito del sacrificio en Tlatelolco se repetía,
en uno fue con letra matando a otro saber
y en este con sangre hundieron una parte del futuro.

¿Cambiamos?

Algunos saliendo de la cárcel
fueron más guerreros,
otros en  la sierra se perdieron
se incrementó la represión 
y más muerte;

Sí,  hubo cambios:

Se liberó la palabra un tanto cuanto
se pudieron organizar fuera del centro
y emergieron sindicatos no tan blancos,
hubo diputados de otros partidos
se peleó en las asambleas y en la calle
se pudo destapar el caño;

pero la corrupción es ancestral y milenaria
el ladino sigue traicionando al indio,
 en este país mestizo
todos quieren ser blancos;
se acercó el gobierno mas al Norte
y al Sur durante dos décadas ignoraron,
aunque el país acogió con sus brazos
perseguidos del horror de los tiranos
y estos ayudaron a instrumentar el descontento,
no fue tan fuerte como los comerciales,
el mundo idiota de Hollywood y Harvard.

El sistema tenía una maquinaria exacta
y al ignorante lo llenaron de profesiones
sin conciencia,
hicieron mas ignorante a los creyentes
entonces,
la televisión,
la iglesia,
los grandes prestanombres de la historia,
lo que ahora en política se conoce
como poder de facto,
continuaron alimentando la ignorancia,
mutilaron libros, crearon escuelas para
sirvientes del país del norte y de las
grandes trasnacionales del mundo
y también
a los mismos asesinos ahora de cuello blanco
vestidos con Armani y Scapinno.

Es por eso que a pesar del cambio
y que un partido nuevo tenga el cetro
sin importar que el color de sus ideas no me guste,
esto ha sido el mismo atole con el dedo del sistema:
antes cuentas de vidrios y espejos sin ser mágicos,
ahora programas para contunuar haciendo idiotas.

Ese poder sigue teniendo el mando
pocos periodistas libres y muchos muertos,
dejaron crecer la impunidad y el crimen
antes guardianes de sus bienes,
guardaespaldas de sus hijos
fieles cuidadores del orden y las ideas
ahora,
violadores,
asesinos,
criminales con saña y por placer,
secuestradores
traficantes de drogas y de cuerpos,

profesores del futuro y premios del presente,
al saber que un salario mínimo es su destino
prefieren sembrar amapola y marihuana
o pertenecer a una u otra familia
y ganar para empezar tres mil pesos por semana.

La cloaca se destapó y salieron alacranes,
la serpiente tuvo mas vidas que los gatos
los que pueden hablar un poco, emigran
y ahora existen Comalas en todos los estados
compran el voto de formas diferentes
con comunicadores serios y arrogantes,
compran a intelectuales antes luchadores
y no digo nombres porque es intuición,
rumor tan solo.

Dicen que México es mejor
pero hay cuarenta  millones de pobres
y escuelas para sacar obreros solamente.

Hay monumentos del saber que crecen,
otros mas en cada ciudad importante del estado
pero de igual forma una falta de civismo y de conciencia;
profesores con oficio y ética son los que hacen falta
en la primaria, en preescolar, en secundaria.

Elevar el salario a todos
sacar de las reservas mas dinero
para crear empleos y mas ciencia
fortalecer el campo con proyectos
y no vender lo poco que nos queda

Es por eso que 2 de octubre no se olvida;


todos estos pasajes de la Historia y otros,
hicieron que los sin rostro despertaran.

sin embargo no ha sido suficiente.

Es el momento de atravesar el infinito
entre las leyes que la magia nos enseña
y  pláticas con los sacerdotes del silencio.


martes, 18 de septiembre de 2012


A la deriva


quiero seguir, ir más allá, y no puedo: ... Octavio Paz (Piedra de sol)

                                

I

Con un despertar de pájaros hambrientos,
ramas deshojadas, alma rota,
mis huesos hechos polvo
como arena de cristales diminutos
recorriendo por mis venas en el silencio de la sangre;
el brujo escondido en el lado izquierdo de mi mundo,
se transforma en palabra que me acecha
me trabaja en las horas sin reloj que mida el tiempo
y las ramas, el polvo cristalino, los pájaros hambrientos…
cobran un significado diferente.

II

En un quebranto de voces apagadas
la sensación de un universo detenido
y mis pensamientos quietos,
suspendidos en las hojas moradas del olvido,
en una barca al garete de la aguas
sin ningún aparejo que la frene,
veo el mar, y me contemplo en esa travesía
distante, sereno, taciturno.


III

Me encuentro en medio de un océano ausente
Indiferente,
con este sentimiento de paz sin revelarse
sosiego repetido de pájaros sin vuelo;
alrededor de mi, el recuerdo canela de tus ojos
con un mirar profundo de tu espíritu,
la sombra de un viejo detrás de tu figura,
el rostro de un ser etéreo atrapado por el tiempo
las respuestas que nunca pudiste revelarme
en los momentos que mas lo requería.

en ese espejo estático, de líquidos opacos
las palabras se ahogan en una cascada de vacíos
la luz es el silencio devorado por los peces
el vaho, la soledad de un viaje interminable
donde el concepto de la nada existe.


IV


Escribo mi terco cuestionario una vez más
donde las preguntas nacieron con el alma
y por lo tanto siempre ha sido la dialéctica presente,
nuevamente el caminar sin marca pasos o sextantes,
la navegación por un río que simboliza el puente
entre lo que es vida sin límites, solo la muerte inexpugnable;
y mas allá de la existencia sin retórica,
el diálogo perenne del cielo y del infierno
la moral como un eco sin viento, grito en el vacío,
el continuo transcurrir de lo que nunca pasa
todas las ocasiones en que se hizo esa pregunta…
ver el parto del verbo en un lugar inexistente,
reconocer al otro, sin espejos,
cuando los peces fluyen en silencios luminosos,
en el eterno desafío por morir y renacer en ese verbo.


V

Con la vigilia agazapada
por mis párpados sedientos de pájaros plenos
en el vuelo imaginario de mis sueños,
duermo otra vez y caigo de nuevo
en un abismo enardecido
de respuestas que se alejan,
y mi alma se desborda
sin poder asirme a las aristas de una cornisa mágica.

Rendido estoy en esta travesía del instante
cuando despierto nuevamente sorprendido
de los aleteos enardecidos del murciélago
única máquina volante en los susurros de la noche
mientras el búho con su canto agazapado en mi vigilia
acecha, como el brujo, el momento preciso del hechizo.


VI

Rodeado de recuerdos y lamentos,
añorando un dulce despertar de la mañana
me avoco a realizar conjuros de otros mundos.
pedirle a mis aliados que te encuentren,
en que parte del infierno me perdiste
o en que lugar del paraíso me olvidaste.

viernes, 10 de agosto de 2012

Triángulo




I

Me he empachado de mar,
de su belleza.
Me cambiaré a la ciudad para extrañarlo;
pero será en verano, cuando las olas
transportan minúsculos azogues por sus crestas,

porque con esa imagen infinita de mi yo
desvanecido en otros yos perdidos,
no podría resistir su alejamiento,
mi partida.
Sé que es el mar mi esencia
Y es que a veces yo tampoco me soporto.

Por  estos últimos días de invierno
con una sudadera protegiéndome,
camino por una de sus playas frías
con la parte nostálgica del alma
sorteando espejos de la melancolía

En estos días, el mar no me atosiga
de tanto colorido, amor y vida;
mas bien me sirve de buena compañía,
me susurra de brisa para no alejarme
y juntos tolerar el amor entumecido.

Resulta que a veces su belleza cansa
y es la tristeza, a veces necesaria,
quien permite pegar las partes quebradas
de tantas sensaciones de pájaros dichosos.


Definitivamente el mar me cansa
por esos días que apenas llegan
y es insoportable su belleza
y el horizonte es una línea imaginada
entre lo que es claridad en sus entrañas,
el misterio del punto imaginario
donde convergen las preguntas sin respuestas
y esa soledad de dulces pájaros acuáticos
que desemboca en otro mar profundo.

Resulta que a veces, ni yo mismo me entiendo.




La ciudad

La ciudad espera mi descanso de mar.
Miles de galaxias incrustadas en la tierra
esquinas mágicas con planetas solitarios
al arribo de la nave del fastidio
con seres repetidos y mundos clandestinos,
gavinas callejeras en la calzada del olvido
bardas pintadas de conciencia,
plazas de mármol en contraste con la arena
monolitos de concreto y  de ladrillo levantados
donde antes lagos existían,
condominios en lugar de los arbustos
plantas de luz artificial,
letras ahogadas por ríos de metal y de neumáticos;
centros de reunión para cualquier gusto de gente,
palomares limitados
artistas de a diez pesos en cada estación del metro;
verduras, gallinas, vacas, caballos destazados
y mariscos a un lado de lo que es el puerto necesario
en que los barcos Thorton abastecen al ganado.

Pero hay espacios de infinitos prematuros
y postreros
lugares donde el espíritu descansa,
café lechero en los rincones del marqués,
centro superpuesto y agujeros de tiempo
por donde se cuela el sabio, la historia,
mi futuro y mi pasado,
fantasmas de un presente muerto
librerías del Centro al Sur,
dichosos libros que me esperan,
rincones para el blues y una buena sinfonía,
resquicios culturales en medio de un bosque de piedra
puntos de reunión entre eucaliptos,
varias pinturas que se inventan a sí mismas
de personas en  el desafío de llegar a su destino,
paranoia y stress para sucesos posteriores
mujeres con el encanto citadino,
amigos del ayer lejano, cuando las calles
no eran cautivas de los automóviles,
edificios que te dan los buenos días,
amantes escondidas,
la misma ciudad maquillada de soledad prostituida
en que la nada tiene restricciones
y el vacío deambula por sus callejones,
donde  se compra lo que no es necesario.

Añorada ciudad de mis amores,
oculta entre ciudades diferentes
víboras de fuego en sus entrañas vivas
electricidad y gas en la región del aire
ríos entubados y mensajes encriptados,
al fin ciudad mas grande que mi playa
repleta de misterio y de leyendas...





III



El Bosque

A lo mejor el bosque
con ese misterio por sus cuevas,
vida fluyendo entre sus árboles
y aves acechando por el aire
criaturas que corren y  recorren
entre la tierra y el follaje...
El bosque con sus hadas y sus duendes
me servirá de bitácora reciente
donde pueda borrar de mi cuaderno
a la soberbia,
la  vanidad que siempre debilita
y entonces escribir de otra forma
la introspección profunda por todas mis arterias
para limpiar  las partes oscuras de mi alma.

Porque en el bosque,
también florece la metáfora
los versos son mariposas y torcazas,
carpinteros, petirrojos y pichones,
en ausencia de gaviotas y pelícanos;
hay tropos  e imágenes cambiantes
en abedules y ahuehuetes,
hongos a la sombra de los pinos,
ardillas volando por sus ramas
y esa sensación de paraíso,
el caldo de magia necesaria
para pensar en brujas, ninfas y cigarras.

Sensaciones Usurpadas




Sólo el vestido de nosotros
en este tránsito instantáneo
de un navegar infinito por el mar
de nuestras vidas sin un cuerpo,
se despeña  en un enardecido precipicio,
de promesas pronunciadas.

Estoy contigo, envuelto  de caricias
perdido en el cráter profundo de la vida 
haciéndome llevar el juramento
donde te penetra solo el viento
a ese bosque de ti,
donde puede encontrarse el universo.

En esta eclosión de amor en nuestros sexos,
tu sexo mismo es quien nos define
y un caudal de misterios nos envuelve;
en un surco profundo me estaciono,
en ti me lleno y me vacío también en ti    
para que el jardín de las metáforas florezca.

Tu vientre, la noche en que me pierdo,
un jardín de verbos sin pronombres
donde mi propio vientre,
mi sexo
mi yo sin oraciones, 
son el diálogo incesante del silencio.


y como decodificador de nuestras almas,
que sean nuestros cuerpos
quienes traduzcan en palabras,
las sensaciones usurpadas como pájaros
que emigran  de un continente a otro,
peregrinos del espejo del deseo
en esa vacancia donde nos vemos reflejados.